Gabinete de Dragones: Un viaje literario por las criaturas más fascinantes de la imaginación
Alejandro Robles nos habla de su libro y de la eterna presencia de los dragones en la cultura
GETAFE/27 FEBRERO 2025.- Esta tarde hemos tenido la oportunidad de conversar con Alejandro Robles, escritor afincado en Miami y autor de Gabinete de Dragones, un libro publicado por Eolas Ediciones que aborda la figura del dragón desde ochenta perspectivas diferentes.
Robles nos cuenta que su fascinación por los dragones se remonta a su infancia. «Siempre estuve obsesionado con ellos», dice, recordando las lecturas y relatos que alimentaron su imaginación. Para él, los dragones son criaturas necesarias en la imaginación humana, pues aparecen en distintas culturas y épocas con características similares: vuelan, arrojan fuego y han sido objeto de innumerables relatos a lo largo de la historia.
El autor concibe su obra como un «gabinete de maravillas», evocando aquellos antiguos espacios donde se recopilaban objetos extraordinarios del mundo. En este caso, su gabinete está repleto de dragones: temibles, cómplices, sabios o juguetones, todos conviviendo en una zoología literaria que se despliega a través de relatos de diversas extensiones, desde microcuentos hasta narraciones más extensas. «Me sentí poseído por los dragones», confiesa Robles, explicando que escribió cerca de doscientos relatos y seleccionó aquellos que más resonaban con su visión.
En la conversación, también se abordó la presencia recurrente del dragón en la cultura. Desde San Jorge hasta la iconografía oriental, pasando por la literatura medieval y la ficción contemporánea, la figura del dragón ha trascendido tiempos y geografías. Para Robles, esta persistencia se debe a la naturaleza misma del dragón: «Es un ser fabuloso, con una mezcla de poder y misterio que lo convierte en un símbolo universal».
Uno de los aspectos más llamativos del libro es su estructura lúdica y erudita. Entre sus relatos, encontramos referencias a la literatura clásica y a autores como Borges o Monterroso. Además, el autor juega con lo apócrifo, inventando textos atribuidos a Diderot o Kafka, lo que añade un nivel de profundidad y juego literario que invita a la relectura.
La edición del libro, a cargo de Natalia Álvarez Méndez y Ana Abello Verano, ha sido destacada por su cuidado y belleza. La portada, diseñada por el hijo del autor, representa un dragón de origami cubierto de letras, simbolizando la unión entre Oriente y Occidente. «Las letras parecen escamas», menciona Robles, reflejando su atención al detalle y su pasión por el simbolismo.
Finalmente, el escritor reflexiona sobre la importancia de la lectura y la imaginación en la era digital. «Nosotros pertenecemos a una generación donde existía el aburrimiento, y el aburrimiento se curaba con los libros. Ahora los niños están pegados a las pantallas, pero leer sigue siendo una ventana a otros mundos», afirma. En Gabinete de Dragones, esos mundos están poblados por seres majestuosos que nos recuerdan la riqueza de la ficción y la pervivencia de los mitos.
Alejandro Robles nos deja con una idea que resuena: «Cada relato es como una escama del dragón, y he intentado dar brillo a cada una de ellas». Y sin duda, en su libro, los dragones seguirán brillando para quienes se aventuren a descubrirlos.